CapEx
**CapEx** (capital expenditure) es el dinero destinado a adquirir, construir o mejorar un activo que producirá valor durante varios periodos: una fábrica, un servidor, maquinaria, una red o determinado software. Contablemente no suele reconocerse todo como gasto del periodo de compra; se capitaliza en el balance y su coste se distribuye mediante depreciación o amortización durante su vida útil.
CapEx (capital expenditure) es el dinero destinado a adquirir, construir o mejorar un activo que producirá valor durante varios periodos: una fábrica, un servidor, maquinaria, una red o determinado software. Contablemente no suele reconocerse todo como gasto del periodo de compra; se capitaliza en el balance y su coste se distribuye mediante depreciación o amortización durante su vida útil.
Suele exigir aprobación previa, presupuesto de inversión y una expectativa de utilización a varios años.
Un precio de compra bajo no implica un coste total bajo. Instalación, integración, downtime, repuestos, energía y mantenimiento aparecen después.
Convertir una compra en CapEx u OpEx no crea eficiencia por sí mismo. Cambia cuándo se reconoce el coste, quién lo aprueba y qué incentivos intervienen.
La clasificación exacta depende de las normas contables, del contrato y de si la organización controla un activo identificable. «Pago inicial» y CapEx no son sinónimos perfectos.
CapEx y OpEx son categorías contables, pero alrededor de ellas aparece psicología organizativa. El CapEx puede aprobarlo alguien que no operará la máquina; así resulta tentador optimizar el precio de compra y dejar fiabilidad, mantenimiento o integración para otro presupuesto. Cuando un vendor afirma que su plataforma «reduce el OpEx», conviene preguntar quién asume la inversión inicial, en qué partida aparece y quién sufrirá el coste total si la promesa falla. La pregunta útil no es sólo «¿cuánto cuesta comprarlo?», sino «¿quién decide, quién opera y quién paga cada consecuencia?».